domingo, 27 de noviembre de 2016

CONMEMORACIÓN DE MIS 40 AÑOS DE POETA



Estimados amigos: el año 2016 he cumplido 40 años escribiendo poesía; para conmemorarlo he hecho un libro en formato PDF (con fotografías y texto en color) y una brevísima edición en papel (sin fotos y a una tinta). Espero que, cuando lo leáis, algún verso toque vuestra sensibilidad y os haga sentir, como a mí a la hora de escribir. La poesía es emoción, tanto la exultante de alegría como la llena de tristeza; es belleza, tanto la evidente como otra más intimista y sutil; y es “palabra”, y cada uno siente “las palabras” de una manera, a cada uno le pueden decir cosas diferentes.

También encontraréis haikus (jaikus), cuadros,  esculturas y fotos, que he ido haciendo durante estos años.


El PDF lo he distribuido a mis contactos por correo electrónico. Si alguien no lo ha recibido, me lo puede solicitar a mi correo: rafaelcastillo59@hotmail.com

jueves, 25 de agosto de 2016

haiku en Povedilla



Gallina espantada.
Entre flores de calabaza
pasea el gato.



lunes, 1 de agosto de 2016

2 haibun



1
Mucha gente, desde bien temprano, se ha acercado a darse los lodos, popularmente conocido como “barros”. Por las inmediaciones de las charcas, pasean hasta secarse; otros introducen su cuerpo en una lengua de agua con una gran cantidad de sal, de ahí el color rosáceo de su superficie. Las cualidades terapéuticas de estas aguas de San Pedro del Pinatar son muy apreciadas en España y Europa. Una vez dado el baño de sal y limpios del “barro”, muchos optan por completar la mañana penetrando en las aguas del mar Menor, separado de las charcas por un paseo. De vez en cuando, charrancitos y cigüeñuelas se acercan a pescar. Sobrevuelan el cielo gaviotas, y flamencos en ocasiones. Aquí, en este sector del Parque Natural de las Salinas, suele correr algo de viento y es muy agradable permanecer en sus inmediaciones. Cuando llega la hora de volver a casa para el almuerzo, una vez que atraviesas el molino de Quíntín y vas entrando en la zona de Lo Pagán, el calor aumenta notablemente. Hoy se está estupendamente; pero este mes de julio el viento de levante ha sido muy intenso algunas mañanas.

 El Mar Menor:
No cesa de sobrevolar
el charrancito.


Hasta que se pierden
en el horizonte…
los flamencos.



2

Esta noche de finales de julio empieza a hacer calor.  Hacia las afueras, en las Salinas y el camino desde el molino de Quintín hacia el de la Calcetera, corre un vientecillo que se agradece. A medida que te alejas del bullicioso paseo marítimo, la oscuridad lo va inundando todo, y también la paz y el silencio. A la derecha, el Mar Menor y las luces, al fondo, de Lo Pagán y el puerto. A la izquierda, las charcas salineras, en penumbra. Escuchas, como otras veces has tenido la oportunidad de oír, el sonido característico que, a intervalos, hacen los flamencos; miras en esa dirección y apenas se distinguen unos bultos blancos. Esta mañana estaban al lado de la orilla, pero se han alejado al caer la tarde.

Silencio en la noche.
Apenas el blanco
de los flamencos.



                                       San Pedro del Pinatar, 29-7-16



lunes, 18 de julio de 2016

Seleccionado y publicado en la antología del “XII Cuaderno de Profesores Poetas” (Segovia 2016)




He sido Seleccionado y publicado en la antología del “XII Cuaderno de Profesores Poetas” (Segovia, 2016). Cada autor podía presentar un máximo de dos poemas y me han seleccionado los dos para publicar en el libro dela antología:


A LO LEJOS, PARAÍSOS...

En la lejanía,
mis ojos conformaban paraísos:
escriños llenos de maná,
personas, animales, figuras extrañas,
pero atrayentes, rodeadas de magia,
y, cuando me iba acercando,
ante mí piedras y troncos,
cosas abandonadas...
Y, a medida que se iba la luz,
el  hielo que ponía rígidas las arterias
y nos dejaba sumidos en la desesperación.

Tiende la vista a perfilar objetos,
a hacer reconocible
al que se cruza contigo
y, ante un nuevo paisaje,
revives los parajes de tu infancia,
los que tanto conoces,
hasta que te das cuenta que has errado,
que aquel no era tu amigo ni el paisaje
de tus sueños aquellas vistas.
Tu mente: un montón de espejismos
que te llevan por donde ellos quieren,
por dónde más fácil es seguir el camino,
río abajo, aguas que se deslizan
por laderas y torrentes.


ABRIR PÁGINAS NUEVAS

Las zarzas al dejar el sendero...
Allí puedes hacer tu camino,
andar o desandar donde las espinas
cubren lo intransitado,
se expanden hacia el cielo;
estás dispuesto a abrir
páginas nuevas o escribir otras
que nadie ha imaginado,
conquistando, en la mayor oscuridad,
aquellos silencios
que abren puntos de luz
en noches cerradas,
pero que tú eres capaz de alumbrar,
de iluminar viejos pergaminos,
caligrafías bellas y sinuosas,
paisajes frondosos para dioses o héroes,
la luz áurea que suena a música,
el pífano que palpita en la pluma,
un rayo luminoso en la oscura oquedad,
el dardo florido de la voz,
una hilera de palabras
sobre cosas fugaces, sin importancia,
o tan eternas que pueden quemar,
desbordar el eje del corazón,
inundar el alma.